El agua es un recurso natural limitado, uno que se encuentra bajo presión en este nuevo milenio a causa del consumo excesivo, la contaminación y el cambio climático. Más del 70% de la corteza terrestre está cubierta por agua, aunque sólo el 2.5% de esta agua es fresca y más del 98%, se encuentra capturada en forma de hielo y no puede ser utilizada. Mientras que la cantidad total de agua en la tierra es inmutable, la disponibilidad de agua fresca para consumo humano, agricultura e industria, sin siquiera mencionar las necesidades de la biosfera, está escaseando y la competencia por ella es feroz. Cuando el agua ha sido usada, generalmente no puede utilizarse de nuevo, a menos que se someta a tratamientos especiales y en la mayoría de las instancias, costosos.
La escasez de agua es un problema que amenaza la vida misma que causa sed, la falta de alimentos, enfermedades y desplazamiento forzado de poblaciones enteras. Más de 4 mil millones de personas al rededor del mundo están en riesgo de sequías y 500 millones ya enfrentan una severa escasez anualmente. Cuando el agua es tan difícil de encontrar, la de inferior calidad, o altamente contaminada, se vuelve la única opción. Dos mil millones de personas al rededor del mundo usan agua contaminada como su principal fuente de hidratación, llevando a la proliferación de enfermedades letales como diarrea, cólera, disentería y tifoidea.
Profundidad de Acuíferos a Nivel Mundial
Las reservas acuíferas y subterráneas han sido una fuente alternativa importante de agua en áreas afectadas por las sequías, sin embargo 21 de los 37 acuíferos más grandes del mundo han traspasado su punto crítico de sustentabilidad, mientras que otros 13, recientemente, han sido determinados como “de alto riesgo”. Aunque los países en África y Asia son los más afectados, hoy, los países desarrollados como Francia y Estados Unidos, están ya siendo afectados. Los acuíferos debajo del sureste de Estados Unidos, el este de Europa, norte de India, Australia oeste y China se están acabando a velocidades alarmantes. El sistema acuífero del Valle de California ya está proporcionando el 60% del agua fresca que el estado necesita. Si las sequías continúan en California, se espera que el desgastado acuífero, proporcione prácticamente toda el agua necesaria en el estado este año (aunque este ya rebasó el punto del cual se pueda recuperar). Aún más inquietante, el sistema de aguas subterráneas en Arabia, que es la única fuente para más de 60 millones de personas, es el acuífero mas desgastado del mundo.
Mientras tanto al otro extremo de los desastres causados por agua, las inundaciones desplazaron a 8.3 millones de personas tan sólo en el 2014. Si incluimos huracanes y tifones, el equivalente a 62,000 personas diarias han sido desplazadas en los últimos siete años. El ciclo del agua es muy sensible a los cambios ambientales creando devastadores desastres naturales y condiciones de vida insostenibles. Ciertos problemas sociales graves como desplazamientos y conflictos son causados directa e indirectamente por interrupciones al ciclo del agua, que crean desequilibrio en ella.
El ciclo del agua es un fenómeno natural que necesita balance para su funcionamiento adecuado. Un profundo cambio de paradigma es fundamental para verdaderamente entender la miríada de efectos que el uso excesivo, la escasez e interrupción del ciclo pueden causar en el mundo complejo e interconectado en el cual vivimos. Sequías en un lugar, significan inundaciones en otro, el desequilibrio ecológico del lado opuesto del mundo significa un conflicto o enfermedad local. Considerando el tiempo como un factor, abusar de acuíferos milenarios durante largos periodos de sequía, generará un intrínseco y agravado problema que necesitará ser resuelto por la próxima generación.
No se pierda el boletín del Martes que viene, ya que habla de los pasos necesarios para ofrecer opciones alternativas para un uso más adecuado y eficiente de este recurso rico pero limitado.