Nim y el Ascenso de los Biocombustibles

abril 18, 2018

El peligro que implica el uso de combustibles fósiles ha sido recalcado a través de los últimos años debido a los recientes escándalos relacionados con el uso de un software cuya función es burlar las pruebas de emisiones. Fabricantes de automóviles con impacto mundial como BMW AG, Volkswagen y Chrylser AG se han visto involucrados en estos escándalos. En el pasado, el diesel ha sido promovido como un “combustible limpio”, sin embargo, globalmente este combustible es responsable de 38,000 muertes prematuras al año como consecuencia de la frecuencia de su uso en zonas con grandes niveles de población. El diesel proveniente del petróleo y la gasolina están compuestos por cientos de químicos tóxicos dañinos tanto para los humanos como para el medio ambiente. En comparación con los combustibles fósiles, los biocombustibles son una alternativa limpia que se puede obtener de cosechas que secuestran dióxido de carbono (CO2) durante su crecimiento.

De acuerdo con La Administración de Información Energética (EIA) de los Estados Unidos, se espera que en el 2018 el consumo de petróleo crudo alcance los 99 millones de barriles al día. Los combustibles fósiles son una de las mayores funtes de CO2 y se encuentran entre los principales emisores de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del cambio climático en nuestro planeta. En su reporte anual, La Agencia Internacional de Energía, establece que la concentración promedio de CO2 (403 ppm) en el 2016 fue 40% más alta que a mediados de los 1800’s, con un aumento promedio de 2 ppm al año, en los últimos 10 años. Las consecuencias de este incremento son notorias en en el cambio climático. Desde el 2016, el Acuerdo de París ha buscado mantener la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados, por encima de los niveles pre-industriales. Para alcanzar esta meta, muchas de las grandes economías del mundo han acordado reducir sus emisiones de CO2. Sin embargo, el G20 continua otorgando importantes subsidios para la producción de combustibles fósiles, mientras que el fondeo para las energías renovables es limitado.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

En su último pronóstico de energía para el 2017, la EIA proyectó que el consumo mundial de energía crecerá en un 28% entre los años 2015-2040. A pesar de que la EIA espera que durante este periodo las fuentes de combustible renovables y nucleares crezcan mas rápido que los combustibles fósiles, estos todavía conformarían el 75% del consumo mundial de energía en el 2040.

Fuente: Agencia Internacional de Energía

Los biocombustibles son una gran opción para reducir las emisiones de CO2. Aun tomando en consideración que la producción de biocombustibles puede resultar en la emisión de GEI durante diferentes etapas del proceso, un análisis sobre el Estándar de Combustible Renovable por parte de la Agencia de Protección Ambiental de EU proyectó que diferentes tipos de biocombustibles podrían emitir GEI con ciclos de vida mas cortos a los de la gasolina sobre un periodo de 30 años. Estudios académicos utilizando otros modelos económicos han confirmado que los biocombustibles pueden llevar a las reducción en los ciclos de vida de emisiones GEI en relación a combustibles convencionales. Los combustibles fósiles son recursos agotables mientras que los biocombustibles, al originarse de fuentes renovables, teóricamente pueden ser inagotables.

El mercado global de los biocombustibles fue valorado en 168 billones de dólares en el 2016 y se espera que alcance los 218.7 billones de dólares para el 2026. Con base en sus aplicaciones, el mercado de los biocombustibles se divide en, aceites comestibles, cosméticos, biodiesel, lubricantes, surfactantes y otras aplicaciones. Irónicamente, los biocombustibles han existido desde la invención de los primeros automóviles. En 1897, el inventor del motor de diesel, Rudolf Diesel, experimentó con biodiesel antes de que la industria petrolera empezara a producir combustible diesel, y al principio del siglo XX, Henry Ford planeaba usar etanol en su Modelo T. El uso de biocombustibles fue detenido debido a los intereses económicos y la influencia de las compañías petroleras de la época. Hoy en día, el etanol es uno de los biocombustibles mas usados, y mucha de la gasolina en EU se mezcla con etanol. Por décadas, en Brasil se ha convertido la caña de azucar en etanol, y muchos vehículos utilizan 100% este combustible. El biodiesel, un combustible similar al diesel, hecho de aceite de palma, es vendido alrededor de Europa.

Fuente: Market Research

Se han realizado estudios para evaluar y comparar el desempeño del aceite de nim como biocombustible,  en relación a otros combustibles de uso común. Las pruebas llevadas a cabo con aceite de nim proveniente de frutas y semillas, demostraron que el biocombustible resultante es más puro, lo que significa que su combustión es mas limpia y produce menos emisiones de CO2 y a menor precio por litro en comparación con otros tipos de biodiesels. Lo único que actualmente previene al aceite de nim en convertirse en un biocombustible viable, es el hecho de que el árbol de nim necesitaría ser producido en mayores cantidades, de manera que se pudiera fabricar suficiente aceite. A pesar de esto, el aceite de nim tiene el potencial para substituir al diesel gracias a su densidad, viscosidad y valor calórico, los cuales son similares al diesel tradicional y a otros tipos de biodiesel.

Primordiales siempre mantiene la mirada hacia el futuro de la humanidad. Creemos que la solución natural siempre será la mejor solución. El árbol de nim ofrece diversas oportunidades a través de diferentes industrias y es nuestra avenida hacia un futuro mas inteligente y sostenible en el cual la humanidad utiliza los recursos naturales de manera responsable. Hemos desarrollado nuestro propio plan Cero Huella de Carbono, con el objetivo de utilizar energía 100% limpia y renovable en nuestros proyectos agrícolas, mientras reducimos la demanda por combustibles fósiles. Tenemos como propósito, eliminar nuestra dependencia en la Red Nacional de Brasil para nuestras necesidades energéticas, de manera que logremos satisfacerlas a través de fuentes renovables. Hemos implementado la primera fase de este plan exitosamente, con paneles solares que pueden generar hasta 42.3  megavatio-horas por año, operando a su máxima capacidad, lo que equivale a alrededor de 20% de nuestro consumo anual de energía.