El cambio climático se está convirtiendo rápidamente en una realidad fatal ya que un 97% de los científicos del clima concuerda en que la actividad humana está provocando una crisis climática en toda la Tierra. Bajo el Acuerdo de París, las principales naciones de todo el mundo acordaron un objetivo para limitar el calentamiento a menos de 2°C para 2100. Sin embargo, a nuestro ritmo actual de emisiones, es probable que rebasemos los 1.5°C (2.7°F) a principios de 2030 y alcancemos 3°C (5°F) para 2100.
El mayor contribuyente de emisiones de gases de efecto invernadero es la quema de combustibles fósiles, y la mayoría de estas emisiones se generan durante el consumo de energía en la industria del procesamiento de plásticos. El material más utilizado en el mundo, el plástico, también podría considerarse el más peligroso, dada la cantidad de contaminación generada durante su fabricación, transporte y, posteriormente, a través de su desecho a menudo inadecuada. El plástico es el mayor desafío de residuos que la humanidad ha enfrentado y que tendrá que resolver en el futuro. Este desafío no solo deberá ser abordado por los consumidores, sino también por los gobiernos a través de la legislación, gran parte de la cual ya se ha decretado y que allanará el camino para que las empresas sostenibles se incursionen en el mercado.
Aunque la mayoría de las personas no asocian la contaminación plástica con el cambio climático, la cantidad de plástico que se desecha está directamente relacionada con su producción desmesurada, lo que aumenta las emisiones de carbono de manera exponencial. Un millón de botellas de plástico se venden en todo el mundo cada minuto y este número aumentará un 20% para 2021. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), se emite aproximadamente una onza de dióxido de carbono por cada onza de polietileno (PET) producido.
Mientras que los intereses económicos aún guían la mayoría de las leyes gubernamentales en todo el mundo, se han introducido importantes cambios para prohibir el uso de residuos plásticos. Un ejemplo son las microperlas, que se agregan a muchos productos de belleza y limpieza. Estos diminutos trozos de plástico llegan al océano y se confunden como plancton por algunos microorganismos, viajando a través de la cadena alimenticia del océano, aumentando las probabilidades de que el plástico contaminado llegue a nuestros platos. Si bien los EE. UU. y el Reino Unido han prohibido el uso de microperlas en cosméticos y productos para el cuidado personal, las bolsas de plástico de un solo uso hasta el momento solo han sido gravadas o prohibidas en un puñado de ciudades de EE. UU., como Washington, Boston, San Francisco y Seattle. Países como Australia, China y Chile ya han dado un paso más y han prohibido todas las bolsas de plástico, mientras que el Reino Unido ha impuesto una tarifa adicional obligatoria a las bolsas de plástico de un solo uso.
La contaminación plástica está en camino a convertirse en una pesadilla, y los futuros esfuerzos de limpieza y regulación no serán una cuestión de elección, sino una obligación para los gobiernos y el sector privado. Con nuestra marca de cuidado personal y belleza, ViTA, estamos comprometidos a ayudar a combatir la contaminación plástica mediante el uso del primer envase de consumo del mundo hecho completamente de plástico reciclado 100% OceanBound. El plástico OceanBound, obtenido a través de nuestros socios de empaque Envision Plastics, se constituye a partir del plástico que se encuentra en áreas costeras de alto riesgo donde no existe un sistema de recolección formal y es más probable que los residuos plásticos entren y contaminen el océano. Por este método innovador de empaque, recientemente recibimos el Premio al Innovador del Año 2018 por parte de la Coalición de Empaques Sustentables.
En Primordiales somos innovadores que creamos valor económico, social y ambiental a través de la sostenibilidad. Creemos en hacer el bien a través de buenos negocios y que las soluciones sostenibles liderarán el mundo de los negocios en el futuro. Estamos comprometidos con la creación y el desarrollo constante de políticas de reciclaje que combatan la contaminación plástica, no solo a través de ViTA, sino también al involucrar a las comunidades locales e implementar prácticas de manejo sostenible de desechos en nuestras plantaciones agrícolas. Trabajamos con ECO +, una empresa brasileña especializada en la recolección y el reciclaje de desechos, con el fin de reciclar de forma sostenible nuestro desecho y asegurar que estos no se conviertan en contaminación. Además, realizamos “desafíos plásticos” de forma regular que alientan a nuestros empleados a recolectar botellas de PET y reutilizarlas en toda la plantación, enseñando a la comunidad cómo la reducción, la reutilización y el reciclaje pueden beneficiar al medio ambiente al ahorrar dinero, energía y recursos naturales.
Primordiales está comprometido con un futuro sostenible a partir de hoy, luchando contra el cambio climático a través de nuestras prácticas diarias y contribuyendo a un futuro mejor a través de nuestra filosofía empresarial. Obtenga más información sobre cómo puede formar parte de nuestros proyectos haciendo clic aquí.