Evitar una Crisis Alimentaria Mundial Mediante Sistemas Agrícolas Sustentables

noviembre 30, 2017

Cuando la humanidad descubrió por primera vez la agricultura, hace más de 12,000 años, la forma natural de cultivar y obtener alimentos fue a través de principios básicos que guardan grandes similitudes con la agricultura orgánica. El descubrimiento de la agricultura provocó de manera inicial un cambio significativo en la sociedad y en la forma en que las personas vivían al crear un suministro continuo de alimentos. Con la agricultura moderna y la Revolución Verde del siglo XX que introdujeron el uso de nuevas prácticas agrícolas que, si bien reinventan la industria, sustituían la sustentabilidad y la protección del medio ambiente por los rendimientos a toda costa. La agricultura, tal como la conocemos hoy, implica el uso de insumos sintéticos y prácticas insostenibles que producen rendimientos suficientes pero con las externalidades negativas de la contaminación ambiental y otros efectos secundarios para la salud humana. Esta forma actual de agricultura se desarrolló con el objetivo de evitar una crisis alimentaria a medida que la población mundial crecía produciendo más productos agrícolas a un mejor precio y con mayores rendimientos, sin tomar en cuenta los problemas que enfrentarían nuestras generaciones futuras.

Después de años de no prestar atención a las necesidades del mundo, actualmente estamos enfrentamos una gran amenaza para nuestra forma de vida convencional: el cambio climático. El impacto del cambio climático en la agricultura es innegable, pero el impacto de las prácticas agrícolas insostenibles también ha contribuido a que el problema del cambio climático sea cada vez más crítico, creando un círculo vicioso de resultados perjudiciales. Los efectos de los cambios en la temperatura, el dióxido de carbono atmosférico, los fenómenos meteorológicos extremos y la desertificación del suelo, están poniendo en riesgo nuestro suministro mundial de alimentos. De acuerdo con las proyecciones de la ONU, se espera que la demanda de alimentos aumente hasta un 14 por ciento cada década, mientras que la población mundial actual de 7.2 mil millones alcanza los 9.6 mil millones para el año 2050.

Aquatic Dead Zone Mexico

Fuente: Primordiales (2017)

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Gro Intelligence, una empresa de consultoría y asesoramiento enfocada en agricultura, ha estado trabajando para llenar los vacíos en la industria alimentaria global. Su investigación reveló que el mundo enfrentará un déficit de 214 billones de calorías para el año 2027. Estas calorías equivalen a 379 mil millones de hamburguesas Big Macs, que son más de las que McDonald’s ha vendido en su existencia desde 1940 hasta la fecha. Este resultado afirma que los factores que influyen en el sector agrícola nos están llevando a un punto de inflexión en el que una crisis alimentaria mundial puede estar a menos de una década. Con la demanda esperada esta casi garantizado que se supere a los sistemas agrícolas existentes en su capacidad estructural para producir alimentos y que el suministro ya no se mantenga al ritmo de la demanda. En el peor de los casos, esto podría llevar a una crisis en la necesidad más elemental de los humanos: la comida.

Con la humanidad enfrentando amenazas a nuestro suministro global de alimentos, estamos regresando de manera paulatina a la forma natural, ecológica y sostenible de producir alimentos. ¿Por qué? La agricultura orgánica ofrece una alternativa sustentable a la agricultura tradicional. Esta manera de plantar, cultivar y cosechar ofrece un camino sostenible para satisfacer nuestras necesidades básicas a través de prácticas regenerativas y sin necesidad de renunciar a la mayor eficiencia de los recientes desarrollos humanos en infraestructura y tecnología. Con el fin de aumentar la producción agrícola, en los últimos años hemos desarrollado nuevas técnicas agrícolas, como la agricultura vertical, la hidroponía y la siembra directa. Si bien estas innovaciones brindan soluciones a nuestra inminente crisis alimentaria, éstas no serán suficientes para satisfacer por si solas a la demanda mundial de alimentos. Las innovaciones tecnológicas en conjunto con la agricultura orgánica pueden ayudar a cerrar la brecha en esta crisis que se avecina.

Un estudio reciente publicado por la revista Nature Communications informó que la agricultura orgánica puede ayudar a alimentar al mundo mientras reduce los impactos ambientales. La investigación encontró que al combinar la producción orgánica con una dieta vegetariana, la reducción del desperdicio de alimentos y un retorno a los métodos tradicionales de fijación de nitrógeno en el suelo en lugar de utilizar fertilizantes sintéticos, la población mundial proyectada para 2050 podría ser alimentada sin aumentar la cantidad actual de tierras de cultivo, un recurso que ya está bajo una presión creciente.

Para evitar una crisis alimentaria mundial y detener el daño causado por las prácticas agrícolas convencionales, debemos implementar sistemas agrícolas sustentables para alimentar al mundo con agricultura orgánica. Junto a los avances tecnológicos, estas prácticas de agricultura orgánica beneficiarán al mundo a través de una reducción en el uso de productos sintéticos y químicos en los cultivos, una mejora en la condición de la tierra arable disponible, la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero y el daño ambiental. Una conversión del 100% a sistemas agrícolas sustentables y a la agricultura orgánica, conduciría a la reducción de una gama de indicadores ambientales como la interrupción del ciclo del nitrógeno y el uso del agua. En la actualidad, 172 países están recolectando datos sobre agricultura orgánica con más de 43.7 millones de hectáreas de tierras agrícolas clasificadas como orgánicas. La región con la mayor cantidad de tierras de cultivo orgánico se encuentra en Oceanía (40%), seguida de Europa (27%) y América Latina (15%).

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Fuente: FiBL Survey (2016)

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La industria tradicional de supermercados está enfrentando una revolución, producto del aumento que Internet ha provocado en el acceso a la información sobre los procesos involucrados en la producción de alimentos y los insumos utilizados para crearlos. Un claro ejemplo de esta nueva tendencia se mostró con la compra por parte de Amazon de Whole Foods Market por $13.7 mil millones de dólares en junio de 2017. Esta adquisición reveló las intenciones de Amazon de convertirse en una fuerza importante en el mercado mundial de alimentos y abarrotes. Existe una tendencia prevalente en la Generación Z y los millennials para aumentar su compromiso con la sustentabilidad en todos los ámbitos de la vida, pero principalmente en las buenas prácticas dentro de la cadena de suministro de alimentos. El mundo está dando un paso hacia la creación y el establecimiento de una cadena alimentaria más transparente con más consumidores eligiendo alimentos orgánicos. Más del 80% de los hogares estadounidenses ahora cuentan con al menos un producto alimenticio orgánico, lo que ayuda a dar forma a un mercado global valorado en $80 mil millones de dólares en 2015. Se espera que este mercado alcance los $320 mil millones de dólares para 2025 a una tasa de crecimiento anual compuesta del 14.8%.

Debemos trabajar hacia una agricultura regenerativa para sustituir al sistema actual que incentiva el consumo a través del agotamiento. Los actores involucrados en la agricultura deben responsabilizarse por nuestra propia salud y apoyar iniciativas verdes para desencadenar un efecto dominó que cambie la industria a través de prácticas orgánicas y aumente así la producción de alimentos mientras se reduce el impacto perjudicial del cambio climático y de los métodos agrícolas tradicionales en el medioambiente. Se ha descubierto que la agricultura orgánica producida sin el uso de agroquímicos sintéticos es más segura para el medio ambiente, más nutritiva para el consumidor y más rentable para el productor. Este sistema alimentario sostenible depende de múltiples factores interconectados, como las dietas, la producción de alimentos para animales, el uso de insumos agrícolas y el desperdicio de alimentos que deben mejorarse para lograr una cadena de suministro de alimentos verdaderamente ecológica.

En Primordiales estamos trabajando a través de un sistema de cultivo orgánico que otorga mayor valor a las granjas sustentables, a la salud, a las comunidades y al medio ambiente; estamos trabajando para promover la rotación de cultivos, la fertilidad del suelo, los ciclos de nutrientes y una mejor gestión del desperdicio de alimentos en nuestras plantaciones. Tenemos la capacidad de reformular la antigua narrativa y las prácticas de la agricultura actual hacia una que garantice la seguridad alimentaria mundial a través de un cambio estructural hacia una industria agrícola más sostenible que incorpore la biodiversidad, la restauración y la protección del medio ambiente.