Michel Temer prestó juramento como Presidente oficial de Brasil el 31 de Agosto de 2016, marcando una nueva era para la economía más grande de Latinoamérica, mientras el país se embarca en un viaje de crecimiento y prosperidad que asegurará su lugar como modelo para las naciones en desarrollo alrededor del mundo.
Después de un histórico, y frecuentemente, intenso juzgado de desafuero, el senado brasileño votó 61-20 a favor de condenar a Rousseff con cargos de usar maniobras de contabilidad ilegales para esconder el déficit presupuestal durante su presidencia. Al retrasar los pagos a bancos del estado para programas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza, la administración de Rousseff fue capaz de rebasar su presupuesto, mientras aparentaban estar entre los parámetros legales. Michel Temer, junto con su Partido Movimiento Democrático de Brasil (PMDB) y su elegido “equipo de ensueño” formado por consultores políticos y económicos, tomará el control del segundo mandato de Rousseff, mismo que cual terminará a finales del 2018.
Decline de Dilma
Porcentaje de encuestados que respondieron “bueno” o “excelente” cuando les preguntaron:
“¿Qué tal se está desempeñando Rousseff en su presidencia?”
Fuente: Wall Street Journal (2016)
En su primer mensaje a la nación oficial, Temer marcó este momento, como uno de unión para Brasil, reforzando así, la economía del país y garantizando la estabilidad política y social para inversionistas extranjeros.
Con un impresionante historial de apoyo a una ajustada austeridad fiscal y programas de privatización, habiendo recatado al país de las adversidades económicas en el pasado, el gobierno representa un cambio político bien recibido hacia la centro-derecha de Brasil. Temer tiene una agenda pro negocios, seduciendo a los inversionistas con planes de desregularización del mercado laboral, estabilización de la deuda pública, venta de activos públicos y asegurando un ambiente más estable para el comercio doméstico e internacional. También ha hecho esfuerzos significantes para racionalizar la autorización de permisos medioambientales, una gran victoria para nuestros proyectos de agricultura que crecen a gran velocidad en Brasil.
Sólo la mera presencia de Temer como Presidente, aumentó significativamente la confianza del inversionista en Brasil durante los juicios de destitución. La Ibovespa se disparó, elevándose un 62% en términos de dólares en lo que va de este año, mientras que los bonos del gobierno en el extranjero se han vuelto a un mercado que lidera con el 26%. Durante el año y hasta la fecha, el Dow Jones se elevó un 7.8% alrededor del mundo, el Stoxx Europe 600 cayó un 6% y billones de dólares en bonos gubernamentales han sido comercializados en retornos negativos. El incremento del 22% que experimentó el Real brasileño en comparación con el dólar, también es el más alto experimentado por cualquier moneda en 2016. Incluso, el Fondo Monetario Internacional ya ha incrementado su proyección del PIB brasileño para 2017, esperando una expansión del 1%. Estas son buenas noticias, resultantes de las recientes contracciones experimentadas año con año por muchos mercados emergentes y las economías exportadoras al rededor del mundo.
El Efecto Temer
Fuente: El Economista (2016)
Michel Temer ha designado a su equipo estrella en términos económicos, liderado por el Ministro de Finanzas Henrique Meirelles, ex director del Banco Central de Brasil, para impulsar la economía e incrementar los prospectos de inversión para el país. Con la confianza corporativa y de los consumidores mejorando, aunado al drástico incremento de las ventas por menudeo y de la producción industrial en los últimos meses, ya ha habido una afluencia de inversión extranjera. Multinacionales como Renault, Albaugh LLC y BYD Energy, han tomado la oportunidad de expander sus operaciones en Brasil, mientras que los gigantes financieros a nivel mundial, como Goldman Sachs y UBS Asset Management, incrementan su exposición a las atractivas oportunidades de rendimeintos de este país.
Temer salió de Brasil, horas después de que el desafuero de Roussef finalizara, para poder atender a la Cumbre G20 de líderes mundiales en China. En septiembre asistirá a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en E.U.A. y posteriormente, en octubre, atenderá al foro para líderes de las economías emergentes, BRICS, en India. Este tour global de algunas de las mayores economías no es coincidencia. El objetivo primordial será atraer inversiones adicionales, así como el demostrar la fuerza social, económica y política de Brasil para el resto del mundo.
El futuro se ve brillante para este país, mientras mantiene su posición como el mayor motor para la economía latinoamericana y como el futuro proveedor de alimentos del planeta. Un liderazgo nuevo, combinado con el regreso de mayores responsabilidades fiscales y políticas monetarias, ya demostradas en los últimos meses, son los catalizadores necesarios para seguir cambiando y desarrollando un país que ha logrado gran credibilidad a nivel global en el último siglo.